¿Qué tan endeudado estás?

En este post nos vamos a enfocar en las deudas malas, que son las deudas de consumo. Las deudas buenas son justamente eso, buenas, pero tienes que saber manejarlas. Por eso, hasta que no domines tus finanzas personales, no te recomiendo que tengas ningún tipo de deuda, a excepción tal vez de la hipoteca.

Vamos a empezar por indicar 4 niveles de deudas para que identifiques cuál es tu situación actual y luego veremos cómo hacer para cambiar esa situación.

Niveles de deuda

¿Con cuál de estas afirmaciones te sientes más identificado?

  1. Me molestan un poco mis deudas, preferiría que no estuvieran, pero no me amargan la vida
  2. Me frustran, estoy estancado y parece que pago y pago y nunca avanzo
  3. Estoy muy preocupado, cada vez me hundo más en el pozo de las deudas
  4. Estoy desesperado, si no hago algo lo puedo perder todo

Dependiendo de tu situación tendrás que enfocar el pago de deudas de manera diferente, pero lo que tienen en común todos estos casos es que hay una única manera de salir de deudas y es pagándolas.

Sé que suena obvio, pero si lo piensas matemáticamente, es muy sencillo salir de deudas. Primero tienes que dejar de pedir prestado, y luego pagar cada mes hasta eliminar la deuda por completo.

El problema, una vez más, pasa por nuestra parte emocional, que es lo que nos llevó a endeudarnos en primer lugar, y eso es lo que tenemos que aprender a controlar.

Veamos cada caso.

Nivel de deuda 1: Leve

Si hemos de estar endeudados, este es el mejor caso, aunque mejor sería no tener ninguna deuda.

Tenemos unos cuantos gastos en nuestra tarjeta de crédito o algún préstamo personal, pero cada mes vamos pagando las cuotas y vamos saldando deudas.

Lo que suele pasar cuando estamos en esta situación, es que nos acostumbramos a tener deudas, y en cuanto terminamos de pagar alguna, no tardamos en contraer otra.

Si cobramos 1.000 € y permanentemente estamos pagando alguna deuda, significa que podemos vivir con menos de 1.000 € y de hecho ya lo estamos haciendo, porque lo que nos hemos comprado o hemos disfrutado tiene un precio menor al que estamos pagando ya que cuando pagamos las deudas al coste del producto le tenemos que sumar los intereses.

Estamos pagando permanentemente un precio por adelantar la satisfacción. Pagamos a disfrute vencido. Nos compramos algo que nos gusta, y como tenemos crédito y podemos pagar las cuotas mensuales cómodamente, nos endeudamos.

El problema principal es que nos hemos acostumbrado a esa dinámica. Si bien no estamos cada vez más endeudados, estamos pagando un precio bastante elevado sobre todo por lo que se conoce como coste de oportunidad.

Ese dinero que pagamos en intereses, no lo estamos utilizando para otras cosas, como por ejemplo para comprarnos algo que nos gusta, para armar nuestro fondo de emergencias, o para invertirlo y hacer crecer nuestro patrimonio.

Cómo dejar de endeudarse

Para salir de esta situación, no necesitamos hacer nada extraordinario, solo debemos “dejar de cavar” es decir, evitar contraer nuevas deudas. Te dejo algunos truquitos que te pueden ayudar a evitar volver a endeudarte.

  • “Castiga” a tus tarjetas, ponlas en penitencia en un rincón, guárdalas en el fondo de un cajón y escríbele una nota a tu “otro yo”, ese que tiene poca fuerza de voluntad y se verá tentado a utilizarlas, en la nota recuérdale el motivo por el cual está haciendo esto. Tu gran objetivo financiero.
  • Congela tus tarjetas. Literalmente. Ponlas en un recipiente con agua y mételas en el congelador. Cuando te veas tentado a usarlas, el proceso para descongelarlas no es instantáneo, no puedes descongelarlas en el microondas ya que podrían dañarse.  Aprovecha ese momento de deshielo para reflexionar si lo que estás a punto de comprar, te acerca o te aleja de tu gran objetivo.
  • Consigue un centinela. Pídele a algún familiar o amigo de confianza que sea el centinela de tus tarjetas, que las mantenga en custodia. Explícale por qué estás haciendo esto, y cuál es el objetivo que quieres lograr. Cuando quieras usar las tarjetas, primero tendrás que encontrarte con la persona en cuestión, intenta que sea alguien que no viva contigo, así tendrás más tiempo para reflexionar. Y luego, seguramente esa persona te dará una visión más objetiva sobre la situación y te ayudará a ver las cosas desde otra perspectiva.
  • Tijeretazo.  Si eres más extremista, ve a buscar unas tijeras y haz picadillo los plásticos que tanto abultan en tu billetera. Siempre puedes pedir un duplicado al banco en caso de necesidad, pero es un trámite más engorroso y puede generar costes, por eso, piénsatelo bien antes de dar el primer tijeretazo.

Al evitar nuevas deudas, y como somos buenos pagadores, en un par de meses ya habremos saldado las deudas pendientes.  Llegados a ese punto, ese dinero que antes destinábamos al pago de las mismas, lo ahorraremos para poder comprarnos esas cosas que nos solíamos comprar a crédito.

Te recomiendo que apartes el mismo porcentaje que antes pagabas en intereses y utilices ese dinero para un ahorro de previsión, como el fondo de emergencias, o para tus inversiones.

Si haces eso, en un par de meses, estarás financieramente igual ya que seguirás aportando el mismo dinero cada mes, pero tu situación económica irá mejorando mes a mes.

Lectura recomendada: Económico o financiero

Nivel de deuda 2: Moderado

Cuando sentimos que pagamos y pagamos y no avanzamos, pueden darse dos situaciones, que mientras una mano paga, la otra pide prestado. Es decir, que sigamos contrayendo nuevas deudas, o que, a pesar de no agregar deudas, las que ya tenemos disminuyen muy lentamente.

Esto ocurre cuando el pago que hacemos apenas cubre los intereses y solo reduce un porcentaje muy pequeño del capital endeudado.

Si tu caso es el primero te recomiendo que veas los consejos para el  nivel 1 de deudas.

Si el problema, en cambio, es el segundo, debemos enfocarnos en aumentar los pagos. El ejemplo más cotidiano lo vemos con las tarjetas de crédito. Al hacer el pago mínimo, la mayoría de dinero de ese pago son intereses e impuestos. Si bien el plazo para acabar con esa deuda se va estirando y cada vez tenemos más tiempo para pagar, por otro lado cada vez pagamos más intereses e impuestos.

Salir del círculo vicioso

En este caso, para salir del círculo vicioso, debemos procurar no contraer nuevas deudas a la vez que tenemos que revisar de dónde podemos recortar para tener algo de dinero extra para aportar a esta deuda.

Lectura recomenada: Qué son los gastos hormiga

Aumenta el pago mínimo. Generalmente el pago de las tarjetas de crédito se hace a comienzos de mes, pagamos la tarjeta y luego con el dinero que nos queda, vivimos el resto del mes.

Si estamos acostumbrados a hacer únicamente el pago mínimo cada mes, podemos hacer de cuenta que el banco nos ha aumentado ese pago y podemos agregar sistemáticamente un % a ese pago.

Por ejemplo, lo podríamos subir un 10%, así si nos llega el resumen de la tarjeta indicando que el pago mínimo es de 50€ imaginaremos que es de 55€, como si no tuviéramos opción de pagar menos. Y luego usamos el resto del dinero para llegar a fin de mes. Asi no notaremos tanto la diferencia.

Evidentemente cuanto más dinero aportemos, más pronto saldremos de esa deuda, pero aunque sea tan solo un poquito más, cada euro pagado es un euro menos generando intereses, y un euro más aportado para reducir el capital adeudado.

Cada euro pagado es un euro menos generando intereses, y un euro más aportado para reducir el capital adeudado. Clic para tuitear

Nivel de deuda 3: Grave

Cuando nuestras deudas empiezan a afectarnos, al punto de causarnos una preocupación constante, es una alerta, una llamada a la acción. Sabemos que tenemos que hacer algo y lo tenemos que hacer cuanto antes, sino cada vez estaremos peor.

El problema principal es que cuando llegamos a este punto, ya es más difícil salir de la situación. Y muchas veces incluso no es posible dejar de pedir ya que una vez pagadas las cuotas, aunque solo sean los pagos mínimos, ya no queda dinero suficiente para pasar el mes, lo que nos obliga a pedir nuevamente.

Siempre es importante tener control sobre nuestras finanzas, hacer un control de gastos para saber en qué se va nuestro dinero y calcular un presupuesto, pero en este caso no solo es importante, sino que es imprescindible.

Hoy en día es tan común gastar más de lo que se gana, que cuando empezamos a endeudarnos lo vemos como algo muy normal. Todos nos armamos nuestra vida alrededor del dinero que tenemos. Pero el problema se da en incluir nuestra línea de crédito en esa cifra, como si fuera parte de nuestro dinero.

Todos nos armamos nuestra vida alrededor del dinero que tenemos. Pero el problema se da en incluir nuestra línea de crédito en esa cifra, como si fuera parte de nuestro dinero. Clic para tuitear

Por ejemplo, supongamos que cobramos 1.000€ al mes, lo más lógico y coherente es que nos armemos nuestra vida basándonos en ese importe, pero el problema es que además de esos 1.000€ de sueldo, tenemos una línea de crédito por otros 2.000€ más.

Al principio lo vemos claro, pero de a poco van surgiendo esas ocasiones en las que “necesitamos” utilizar algo de ese crédito, y cuando nos queremos dar cuenta, ya hemos modificado nuestros hábitos y hemos armado nuestra vida alrededor de 3.000€

Lo peor de esta situación es que queremos seguir con el mismo sueldo, y el mismo nivel de vida, porque una vez que nos hemos acostumbrado a lo bueno, cuesta mucho recortar gastos y modificar hábitos.

Cambiar de mentalidad

Lo primero que debemos hacer para salir de esta situación es cambiar nuestra mentalidad y asumir que debemos hacer un cambio importante para adaptar nuestro nivel de vida a nuestros ingresos, y eso solo lo podemos hacer de dos maneras, o reduciendo gastos o aumentando ingresos.

Pero no solo tenemos que adaptar el nivel de vida a nuestros ingresos reales, sino que debemos ajustarlo incluso más, porque si queremos eliminar las deudas,  no basta con dejar de pedir prestado, ya tenemos una deuda importante que debemos eliminar, lo cual va a requerir de un esfuerzo aún mayor al principio, es lo que yo llamo el efecto calesita.

Lectura recomendada: Efecto calesita

Una vez que hayamos asumido que para cambiar la situación debemos cambiar nosotros, vamos a enfocarnos primero en reducir nuestros gastos drásticamente, a la vez que debemos conseguir aumentar nuestros ingresos de todas las maneras posibles.

Ten en cuenta que no es que vas a tener que vivir rascando monedas del fondo del bolsillo y comiendo arroz blanco por el resto de tu vida, es una situación temporal para salir de otra situación que está fuera de control.

 Es como una de esas dietas détox que están tan de moda, en las que solo puedes beber líquidos y comerte una hoja de lechuga o media manzana, es algo que no puedes ni debes mantener por un período prolongado de tiempo.

Vivir a dieta financiera no es bueno para nadie, es muy desmotivador y no tiene mucho sentido trabajar cada dia para luego no disfrutar nada del dinero que generamos.

Pero tampoco podemos pretender que nuestros problemas se solucionen solos o depender de un evento externo como puede ser un aumento de sueldo, sin hacer nosotros ningún esfuerzo.

Recuerda, las fórmulas mágicas no existen, la magia la hacemos nosotros.

No podemos pretender que nuestros problemas se solucionen solos, sin hacer nosotros ningún esfuerzo. Clic para tuitear

Cuando hayamos llegado a ese nivel de compromiso es cuando realmente estamos listos y debemos ponernos manos a la obra.

Analiza tus números y crea un plan de reducción de deudas. No lo dejes a la suerte, planea cuánto aportarás mes a mes a tus deudas, aunque al principio sea poco dinero, pero el hecho de tener un plan y de calcular la fecha en la que terminaremos de pagar, es motivador. Aunque la fecha la veas muy lejana, no importa, pero tienes una fecha, sabes que no será para siempre.

Organiza tu casa y revisa todas aquellas cosas que tengas por casa y que no te aporten valor, que no uses, que te hayas cansado de vero que creas que puedes prescindir de ellas. Luego véndelas todas, regálalas, dónalas o tíralas a la basura si no tienen valor.

Notarás como si te quitaran un peso de encima, aunque no ganes mucho dinero con eso, algo generarás y además de darte paz mental, eso te motivará a seguir haciendo más cosas para generar más dinero.

Has un inventario de habilidades y recursos que tienes y explótalos. ¿Eres bueno cocinando? Proponle a amigos o conocidos cocinar para ellos, ¿sabes cortar el pelo? Consigue algún cliente particular, ¿te gusta trabajar la madera? Ofrécele a tu vecino hacerle ese mueble que te ha comentado que quería, ¿tienes una habitación extra? Alquílala a turistas…

Busca, prueba, utiliza tu creatividad para generar nuevas fuentes de ingresos, aunque sean esporádicas y de bajos importes, recuerda que no estás buscando un ingreso que te lleve a la libertad financiera, ahora mismo tu foco debe estar en pagar deudas, todo lo que se pueda, cada moneda cuenta.

No hay fórmulas mágicas, la magia la hacemos nosotros. Clic para tuitear

Mantente en esta dieta financiera estricta hasta que no necesites seguir pidiendo prestado, hasta que el dinero que quede en tu cuenta, una vez hayas pagado las cuotas mensuales, te permita vivir sin tener que pedir.

Luego sigue los consejos del nivel 2 de deudas

Nivel de deuda 4: Extremo

La situación se ha salido totalmente de control y ahora mismo nos encontramos al borde del precipicio. Una cosa que debemos tener muy presente, es que en un momento así, somos muy vulnerables. La desesperación puede jugarnos una mala pasada y terminar peor de lo que ya estamos.

Ya sabes que yo no soy asesora financiera por eso no te puedo aconsejar en este aspecto, lo que sí te puedo decir que si has llegado a este punto necesitas buscar ayuda profesional.

Pero primero te recomiendo que hagas un análisis exhaustivo de tus finanzas y, siguiendo los consejos para el nivel 3, organices un plan de pagos, luego con esa información ve a los bancos y a tus deudores e investiga qué opciones tienes y si hay posibilidad de consolidar la deuda.

  Por lo general, las entidades no quieren quitarnos nada, quieren que les paguemos lo que debemos, por eso, si se puede llegar a un acuerdo o refinanciación, este será beneficioso para ambas partes.

Pero es indispensable que modifiquemos nuestro comportamiento ya que si seguimos haciendo lo que veníamos haciendo hasta ahora, seguiremos teniendo los mismos problemas.

Si seguimos haciendo lo que veníamos haciendo hasta ahora, seguiremos teniendo los mismos problemas que siempre tuvimos. Clic para tuitear

Espero que te haya servido la información y que te motive a realizar un cambio positivo en tu vida. Recuerda, no llegaste a la situación de deuda en la que estás, de la noche a la mañana, y tampoco saldrás de un día para otro.

Es un proceso que, dependiendo del nivel en que te encuentres, suele ser bastante largo, hay que tener paciencia e ir trabajando día a día para ir avanzando paso a paso.

Te animo a que compartas en los comentarios en qué nivel de deuda te encuentras y cuánto tiempo crees que tardarás en pagarlas.

¡Éxitos!

9 respuestas a “Niveles de deuda”

  • Me temo que es una pregunta muy basica pero… ¿que es estar LOGUEADO? me lo piden para bajarme las plantillas de los registros de gastos etc … y no se lo que tengo que hacer. ayudadme y gracias

    • Hola mamen, tienes que registrarte primero y luego que hayas creado tu usuario y contraseña, accedes al área exclusiva para Raiters. Logueado viene de log in, la verdad que no sé cuál sería la palabra adecuada. Espero haberme explicado correctamente. Un saludo.

      • eso ya lo he hecho, pero al querer bajar las plantillas de presupuestos, registros de gastos etc me pide los datos de usuario y contraseña, y un ” codigo google autenticathor” que no se que es ni como conseguirlo

        • Puedes dejar ese campo vacío y te dará acceso. Lo pone por defecto. Si pasas el ratón por encima te saldrá un mensaje que lo indica. No deberías tener problemas en acceder.

  • En mi caso, hago un presupuesto y con la plata que gana mk marido tengo para pagar todo. Pero resuelta que llega el sueldo pago todo y me quedo pelada. No se por donde recortar. Deberia empezar a conttolar tarjetas y todo tipo de gasto. Este mes en particular, me excedi con el uso de la tarjeta por gastos que no estaban planeados, ya sufro porque se que el sueldo no va a alcanzar

  • Hola Ali! Aquí Jaír, de EfectiVida.
    Muy útil tu artículo. Y super completo.
    Por suerte, en casa la única deuda que tenemos es la de la hipoteca (ya queda poco).
    En su día le di tijeretazo a las tarjetas de crédito. Sin embargo, ahora las uso con la opción de pago a fin de mes. A mi me pagan a fin de mes, así que yo pago a los demás igual. No sé si es una buena forma de usar tarjetas.
    Muchas gracias por tu artículo. Ayuda mucho a comprobar cómo va uno.
    Saludos de isla a isla!

    • Hola Jaír, gracias por tus comentarios y por compartir tu historia. Me apunto el tema de las tarjetas para profundizar en un post. ¡Saludos interislas!

    • Hola Jaír.
      Yo casi siempre utilizo la visa con el pago fin de mes. Pero ahora me estoy planteando si es una buena opción, pues en cuanto cobro lo primero que me pasan es el gasto de la visa del mes anterior y tengo la impresión de tener que vivir con menos dinero en el mes actual. Es un recibo más y no me gusta. Creo que dejaré la visa solamente para cuando tenga que hacer un gasto grande y en ese momento no lo tenga ahorrado.
      Me ha gustado mucho el artículo que ha publicado Alita, sobretodo el ejemplo de las vacaciones. Ahí ha sido cuando he decidido que como estoy usando la visa no es la forma correcta, pues interpreto que hoy estoy viviendo con el dinero que ganaré para vivir el mes que viene. Y ¿si al mes que viene no tengo esos ingresos?.
      Siempre he sido una hormiguita con el ahorro (y gracias a ello hemos conseguido sobrevivir durante dos años), pero después de haber pasado por un periodo duro económicamente hablando me estoy planteando muchas cosas. El ahorro hemos tardado mucho tiempo en generarlo pues no hemos tenido unos sueldos muy altos, pero aún así ahorraba. Pero el gasto ha sido fulminante, nos hemos gastado prácticamente todo lo ahorrado y además en esos dos años también hemos generado deudas nuevas. Ahora, empezar de nuevo me está costando, pues tengo que liquidar esas deudas y quiero ahorrar no sé vivir sin ahorrar. ¿Es irreal lo que planteo?
      Muchas gracias.
      Saludos.
      Marga.

      • Claro que no, no es irreal. A la mayoría de gente le cuesta mucho ahorrar, tú ya tienes el hábito incorporado y ese es un gran paso. Solo tienes que aprender a gestionar mejor tu dinero, organizarte y crear un plan que te lleve hacia tus objetivos. Si todavía no lo haces, te recomiendo que empieces con el registro de gastos para poder armar un buen presupuesto. Éxitos.

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