¿Sufres del síndrome de la paga eterna?

 

No se si alguna vez te ha pasado, a mi si, que llega diciembre y ya empiezas a saborear la paga extra y te da el síndrome de la paga eterna.

Te acuerdas de ese caprichito que hace meses que te quieres dar y aprovechas ese dinero “extra”, y los regalos que quieres hacer, los pagas con la paga extra, las cenas y compromisos sociales, no hay problema, para eso está la paga extra, y de paso te compras algo de ropa para ir a esas cenas que hace mucho que no te compras nada, hay que aprovechar ahora, y comprar los billetes de la lotería, la comida, bebida, turrones, todo con la paga extra.

Pero no te esperas a cobrarla, empiezas a usar la tarjeta de crédito semanas antes sin piedad, porque total, ya cobrarás la paga extra.

Pero cuando llega el resumen de cuenta de la tarjeta te das cuenta que la paga extra no es la paga eterna y que has gastado el triple y para colmo de males después de diciembre casualmente viene enero, donde se juntan las facturas de la luz, el agua, entre otros tantos pagos anuales además de el abultado pago de la tarjeta de crédito.

Al final terminas peor que antes y pagando intereses.

Cómo hacer para que la paga extra sea realmente extra

 

En realidad la paga extra no solo no es eterna sino que no es nada extra, el que no las cobra sigue ganando exactamente lo mismo, solo que el dinero se distribuye de manera diferente. Quien no cobra pagas extra divide su sueldo anual entre 12 y el que las cobra lo divide entre 14, por lo tanto el dinero es exactamente el mismo, no hay nada extra.

Para que se sientan como extra, deberíamos poder vivir tranquilamente con nuestras 12 pagas, sin deudas, sin créditos, cubriendo todos nuestros gastos incluidas navidades y vacaciones, como si las pagas extras no existieran, y si podemos conseguir eso, entonces sí, las podemos saborear como un “extra” aunque realmente no lo sea.

Pero si vivimos endeudados y usamos esas pagas para tapar agujeros, a la vez que seguimos gastando demás por el síndrome de la paga eterna, solo nos estamos engañando a nosotros mismos.

 

¿Y eso cómo se hace?

Paga extra finanzas personales

 

Con paciencia, planificación y constancia. Si quieres soluciones rápidas y fáciles compra más billetes de lotería y cruza bien los dedos.

Lo bueno que tiene la navidad es que todos los años cae en las mismas fechas, así que podemos planear con antelación.

Ya sabes, si cada año te gastas supongamos que 2.000 € extra en las fiestas, si ahorras 166,66 € cada mes, cuando llegan estas fechas no necesitarás de tu paga extra y la podrás ahorrar, invertir o despilfarrar como más te guste.

Eso es la teoría y se ve muy bonita en papel, con cálculos y todo, pero la vida real no es tan sencilla, porque no solo tenemos que ahorrar para las fiestas, también deberás hacer lo mismo para las vacaciones, y para las celebraciones especiales y la vuelta al cole y… y… y…

Pero justamente ahí está el quid de la cuestión.

 

Gastos extra

 

Así como las pagas extra realmente no son extra, los gastos extra tampoco lo son, al menos no todos.

En nuestra cabecita consideramos un “mes normal” a aquel mes que no tiene nada en particular, un noviembre por ejemplo, en el que solo toca pagar lo de siempre.

Y luego hay otros meses en los que tenemos esos gastos “extra” como diciembre, con todos los gastos de las fiestas, o la famosa cuesta de enero que tanto cuesta, marzo o abril con el puente de semana santa, agosto con las vacaciones de verano, septiembre con la vuelta al cole, o el mes que te toca pagar el seguro del coche, etc.

No se si has notado que mínimo ya he nombrado 6 meses y el año tiene 12, si a eso le sumas cumpleaños y demás eventos especiales, ese noviembre no tiene nada de normal, mas bien es un mes extraordinario.

El problema está en que como en nuestra mente, el mes que no tiene nada extra es el mes normal, armamos nuestra vida en base a ese mes y cuando llega un mes con algún gasto “extra” no estamos preparados para afrontarlo y es cuando recurrimos al crédito.

¿Cuánto gastas al mes?

 

Para solucionar este problema, lo primero que tenemos que hacer es descubrir cuánto gastamos realmente al mes, con vacaciones, cumpleaños, puentes, navidades, seguros y todo. Para poder ajustar nuestros gastos reales a nuestros ingresos reales.

Para calcular esto puedes hacer una estimación para empezar, pero los números reales son mejores, por eso, en estas fechas te propongo que empieces a apuntar tus gastos “extra” para poder prorratearlos.

Te he preparado una plantilla de excel para que vayas apuntando todos esos gastos y veas cuánto dinero realmente necesitas al mes para cubrirlos. Esa es la cifra que deberías ganar al mes.  Si la cantidad es muy distinta a la que realmente ganas, deberás hacer algunos ajustes para empezar a vivir dentro de tus posibilidades.

El paso más importante es ver en dónde estamos fallando para poder empezar a corregir nuestros errores.

No te agobies, este es el mejor momento para empezar, hoy mismo, ahora mismo. No solucionarás tus problemas financieros por arte de magia, pero si sabes a dónde te diriges, cada paso por pequeño que sea, será un logro.

¡Éxitos!

Alita

P.D: Si quieres aprender más sobre finanzas personales, te recomiendo mi libro “Finanzas personales en prácticos sobrecitos” donde no solo aprenderás sobre tus finanzas sino que te guiaré para que puedas crear tú un sistema que funcione para ti.

Una idea en “El síndrome de la paga eterna”

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