Vivir la vida o ahorrar para tu jubilación, esa es la cuestión

Seguramente más de una vez te has planteado esta pregunta. ¿Vale la pena una vida llena de sacrificios a cambio de un futuro “mejor” pero realmente incierto?

La respuesta corta es NO. (Para la respuesta larga sigue leyendo)

Ahora, déjame que te haga otra pregunta. ¿Vale la pena una vida de disfrute ahora, a cambio de un futuro ciertamente peor?

Respuesta corta: TAMPOCO

La vida no es ni el ayer ni el mañana, es lo que vives hoy. Pero espera, todavía no salgas corriendo a quemar tus ahorros.

Disfrutar el presente no significa vivir como si no hubiera un mañana.

El problema radica en la pregunta en sí.

No es una cosa o la otra. Es una cosa y la otra Clic para tuitear

 

¿Ahorrador o gastador?

Aunque no te consideres una persona organizada, lo eres. Nuestro cerebro está creado para organizar y para identificar patrones,  poner etiquetas, clasificar información, hechos, personas, situaciones, etc.  Internamente tenemos un procesador de datos muy poderoso.  Esto es básico para nuestra supervivencia, pero también nos puede jugar en contra.

Nos sentimos más cómodos cuando las cosas caben dentro de una categoría específica, y eso muchas veces nos lleva a los extremos.

Eres ahorrador (léase rata, miserable, tacaño, agarrado, avaro, mezquino, rácano, etc.)  o eres de los que vive el momento ( tiro al aire, despilfarrador, derrochador, malgastador, manirroto…)

Como si en el mundo solo hubieran dos opciones.

Imagínate que entras a una heladería y solo tienen helado de vainilla o de chocolate, vas a una tienda de ropa y solo venden prendas negras o rojas. Vas al super y solo tienen yogur natural o griego azucarado. En un consecionario de coches solo puedes elegir entre el fiat panda o el ford fiesta. Podría seguir todo el día, pero entiendes la idea.

Tú eres quien tú decidas ser Clic para tuitear

 

Deja que los otros te cataloguen si quieren, pero no tú. No tienes que considerarte ni un miserable ni un tiro al aire.

Y si tu cerebro necesita desesperadamente una categoría para meterte dentro, crea una nueva.  Financieramente inteligente.

 

Financieramente inteligente

Puedes ahorrar y disfrutar. Eso es más inteligente que cualquiera de las dos opciones anteriores.

Para eso primero debes conocerte a ti mismo, mucho, y tener claras tus prioridades.

Si tu prioridad es viajar, y disfrutar el ahora, está muy bien, pero además debes apartar una porción de tus ingresos para ahorrar e invertir. No importa tanto la cantidad o porcentaje, lo que importa es que lo hagas.

Puede que pienses que ahorrar 10 € al mes no sirva de nada, es cierto que no es lo ideal, pero no deja de ser un ahorro.

El único ahorro que no sirve para nada es el que no se hace Clic para tuitear

Aunque la cifra sea pequeña y parezca insignificante, hará mucho más de lo que crees.

Hará que cambies la percepción que tienes de ti mismo. Serás un ahorrador. Pasarás de ser el despilfarrador al que le quema el dinero en los bolsillos a ser una persona que disfruta de la vida Y ahorra dinero.

Ese pequeño cambio en realidad es un gan paso. Y una vez que cambies tu percepción, los 10€ te parecerán poco y empezarás a ver maneras de ahorrar un poco más sin necesidad de cambiar drásticamente tu estilo de vida y sacrificar las cosas que más quieres o que más te gustan hacer.

Lo mismo aplica si estás en el otro extremo.

Si eres de los que viven pensando en el futuro, recortando gastos y hasta reusas el saquito del té. Está bien que te preocupes por tu futuro, pero también debes disfrutar el hoy.

 

Vivir a dieta

Imagínate que vives a dieta, (tal vez estés a dieta y ni tengas que imaginarlo).

Estás a lechuguita y apio todo el día, y quedas con unos amigos para comer en un buffet libre.

Sí, puedes comer lechuguita en el buffet, pero tienes más posibilidades de mandar la dieta al cuerno y (solo por hoy)  pegarte el atracón del siglo.

¿Cómo crees que te sentirás? ¿Satisfecho o culpable? Probablemente culpable, lo que te hará más propenso a volver a caer.

No puedes vivir a dieta financiera toda tu vida. Necesitas disfrutar del camino. Por esto, igual que en el caso anterior, debes separar parte de tus ingresos, pero esta vez  para “quemar” en lo que más se te antoje. Sin culpas.

No importa si solo son 10€ al mes, aunque no es lo ideal, esa pequeña cifra hará mucho más de lo que crees.

Pasarás de ser el ahorrador compulsivo a ser una persona que ahorra dinero Y disfruta de la vida.

Un pequeño gran cambio que modificará tu manera de ver las cosas. Verás que pronto los 10€ te parecerán poco y empezarás a ver maneras de destinar un poco más de dinero a tu sobre de diversión sin necesidad de cambiar drásticamente tu estilo de vida ni sacrificar tu futuro.

 

¿Con cuál te identificas más, ahorrador, derrochador?

 

Recuerda que la vida está llena de colores y sabores, no te quedes solo con dos.

 

¡Éxitos!

Alita

 

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