mayo 30

¿Gasto Mucho o Gano Poco?

Educación financiera

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Cuando no nos alcanza el dinero, y empezamos a buscar maneras de solucionar esa situación, podemos adoptar dos estrategias diferentes. Algunas personas se enfocan en la parte de recortar gastos y ajustar el presupuesto al máximo y otras ven la manera de generar más ingresos.

Ambos métodos sirven y son útiles, siempre y cuando estén solucionando nuestro problema principal.

¿Cuál es tu problema?

Si nuestro mayor problema es que ganamos poco, podemos revisar nuestros gastos y achicar un poco más, recortar aún más y ajustar el cinturón al máximo, pero eso no va a hacer una gran diferencia si ni así logramos llegar a pagar el alquiler.

Por otro lado, si nuestro problema es que tenemos debilidad por las compras, que nos gastamos todo el sueldo y todo el crédito que podemos conseguir, poco serviría generar más ingresos.

Podríamos comprar más cosas, sí, pero el problema seguiría estando ahí, y hasta puede que empeore, porque si ganamos más probablemente nos ofrezcan más crédito lo que nos hará estar más endeudados aún.

Por eso, antes de buscar la solución a un problema, debemos identificar cuál ese problema.

Antes de buscar la solución a un problema, debemos identificar cuál es ese problema. Clic para tuitear

En este post vamos a ver algunos tips para que puedas identificar si tu mayor problema es que gastas mucho o que ganas poco.

Necesidades vs. Gustos

La primera pista nos la darán nuestras necesidades y nuestros gustos. Debemos saber en qué nos estamos gastando el dinero actualmente, cuáles de esos gastos son necesidades y cuales son gustos.

No me voy a extender mucho en este punto porque ya me he explayado bastante en el post de “Gastos necesarios e innecesarios”. Que, por cierto, si no has leído, te lo recomiendo.

Si has hecho el ejercicio que te propongo en dicho post y tus gastos están mayormente en el lado de las necesidades, es un síntoma de que tu problema apunta a una falta de ingresos. Si no te alcanza para cubrir tus necesidades, necesitas generar más ingresos.

Pero, si al contrario, muchos de tus gastos tienen gran parte de gusto, no necesariamente quiere decir que gastes mucho. Ahí es donde se pone divertida la cosa.

 ¿Cuál es tu estilo de vida ideal?

Primero que nada, tienes que determinar qué es lo que tú quieres. Cómo es esa vida que quieres vivir, qué cosas son importantes para ti, cuáles son esas cosas que, para ti, son necesarias, aunque no sean 100% una necesidad.

Y antes de que empieces a decir que el yate y el jet privado para ti son una necesidad, déjame que me explique, para que veas a qué me refiero cuando digo que para ti son cosas necesarias.

Ya sabes que soy muy pro de la individualidad de las personas y que creo que cada uno debería vivir su vida como más le plazca, mientras respete los derechos de los otros, cada uno que haga con su vida y su dinero lo que sienta que es más conveniente. Creo que nadie debería decirte cómo tienes que vivir tu vida o en qué cosas deberías gastar tu dinero.

Hay gente que gasta más dinero en su perro que en su propia comida, y siempre hay alguien dispuesto a criticar su estilo de vida, pero esa misma persona tal vez no se va de vacaciones porque se gasta todo su dinero en comprar comida gourmet orgánica. Y el que critica al que gasta más de lo que debería en comida, se va de crucero cada año, pero conduce un cacharro viejo. El vecino que lo critica por tener un coche viejo es el mismo vecino que se gasta medio sueldo en billetes de lotería…

Gasto mucho o gano poco

Nos gusta mucho criticar al que es diferente, pero en vez de gastar nuestras energías intentando hacer que el otro viva su vida bajo nuestros términos, deberíamos preocuparnos más por vivir nosotros nuestra vida bajo nuestros términos, que por loco que parezca, es algo bastante poco frecuente.

En vez de gastar nuestras energías intentando hacer que el otro viva su vida bajo nuestros términos, deberíamos preocuparnos más por vivir nosotros nuestra vida bajo nuestros términos. Clic para tuitear

¿Podrías vivir sin ello?

Creo que la mejor manera de identificar cuáles son nuestras necesidades es preguntándonos si podríamos vivir sin eso.

Por ejemplo, supongamos que soy el de la comida gourmet orgánica, pero no me alcanza para llegar a fin de mes, la pregunta es. ¿Podría vivir comiendo comida que no sea orgánica?

Pero ojo, no estamos hablando de que si no como comida orgánica me voy a morir, me refiero a que si ese gasto en sí es un gasto imprescindible para mí.

Supongamos que soy preparador físico, que toda mi vida gira en torno a la salud, el ejercicio y la comida saludable, probablemente en ese caso vería la comida orgánica como una necesidad, es algo que no estoy dispuesto a abandonar.

Te lo pongo más fácil. No te alcanza el dinero y tienes que elegir, entre pagarle a tu hijo esas clases de guitarra que adora y lo hacen tan feliz, o comprar comida orgánica. Si para ti la comida orgánica es una necesidad, no hace falta ni que te lo diga, tú solito buscarás la manera de generar más ingresos, te montarás una huerta en la terraza, harás trueque con el de la verdulería o lo que sea que tengas que hacer para poder seguir comiendo orgánico a la vez que puedes seguir pagando las clases de tu hijo.

Si estás dispuesto a hacer el sacrificio que sea necesario para mantener ese gasto, es muy probable que ese gasto, para ti sea una necesidad.

Gasto mucho o gano poco

Cuánto necesitas

Una vez que definimos qué cosas son realmente necesarias para nosotros, tenemos que saber cuánto dinero necesitamos para mantener el nivel de vida que queremos.  Pero no solo tenemos que sentarnos a hacer cuentitas, sino que también tenemos que darle un par de vueltas al coco. Como vimos en el ejemplo, hay muchas maneras de conseguir lo que deseamos. Puede ser generando más ingresos para comprar esa comida orgánica, o plantando la huertita, o intercambiando lo que nosotros queremos por algo que tenga valor para el verdulero, o ir de voluntarios a un huerto a cambio de productos… cada opción tiene sus pros y sus contras, pero si es algo que realmente queremos hacer, le encontraremos la solución.

El presupuesto

Ahora que sabemos qué necesitamos y cuánto necesitamos o qué debemos hacer para conseguirlo, es hora de armar nuestro presupuesto.

Un punto muy importante a tener en cuenta es que, para tener unas finanzas saludables, no basta con llegar a fin de mes. También tenemos que tener armado nuestro fondo de emergencias para imprevistos y ser capaces de disponer de cierta cantidad de dinero cada mes para ahorrar e invertir.

Recortar gastos o aumentar ingresos

Una vez que sepamos cuál es nuestro principal problema, si el exceso de gastos no necesarios, (recuerda, no estamos hablando de cosas de vida o muerte sino de cosas que para ti son necesarias), o la falta de recursos para cubrir esas necesidades, entonces podemos enfocarnos en la solución.

Y tú, ¿cuál crees que es tu problema? ¿gastas mucho o ganas poco?

Te leo en los comentarios

¡Éxitos!

Alita


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